lunes, 21 de marzo de 2011

Chile 2030: un país cultural

Texto de lectura obligatorio ha sido para este fin de semana “Chile 2030: siete desafíos estratégicos y un imperativo de equidad” del ex presidente Ricardo Lagos Escobar.

Se agradece la invitación abierta a reflexionar, y es en este sentido que reflexiono sobre lo leído y propongo una mirada desde el mundo cultural.

1.- Democracia 2.0

Chile es un país con democracia, es cierto. Tan cierto como que es una democracia poco robusta. Sólo cumplimos con el principal indicador democrático, y hasta por ahí no más. La existencia de elecciones para la designación de cargos representativos. Pero como todos sabemos, bajo la lógica de un sistema binominal que delega la representatividad al cuoteo de los partidos políticos.

Sin embargo las grietas de nuestro sistema democrático son mucho más profundas. Chile convive con una concentración de poderes de todos tipos. Los grandes negocios concentrados en unas pocas familias, la educación de calidad concentrada en un pequeño porcentaje de la población, el futbol concentrado en unos pocos empresarios, y los medios de comunicación concentrados en unos pocos grupos económicos.

Esta última concentración, es ami parecer, la más peligrosa, porque es la que diseña y define el relato del país. Es la que instala realidad, lo que no está en los medios, no existe. Ejemplos de este fenómeno, son infinitos. De los últimos podemos hablar de la huelga mapuche y la colusión de las farmacias entre otras.

En este sentido, Chile tiene hoy (aun) la gran oportunidad de fortalecer nuestra democracia implementando una política visionaria en el campo de la televisión digital.

Nuestros parlamentarios tienen hoy esa oportunidad y son cosas concretas que modificar en los actuales proyectos de Ley que están en revisión para la implementación de la TV Digital .

Algunos de esos desafíos son:

-Garantizar el acceso a nuevos y diversos operadores. No podemos esperar que solamente los existentes dupliquen sus señales.

- Garantizar el libre acceso. Esto es gratuidad en al recepción, de otro modo lo que ocurrirá es que los que no puedan pagar seguirán recibiendo los mismos malos contenidos que actualmente emite la televisión abierta y aquellos que si puedan pagar podrán disfrutar de mejores y más diversos contenidos.

- No pueden entregarse concesiones,(que utilizan el espacio radioeléctrico que es un bien público) solo bajo parámetros técnicos. Estos deben tener además parámetros programáticos, que lejos de regular contenidos garantizan la existencia de nuevos y diversos contenidos.

La tendencia en el ejercicio de gobiernos y parlamentarios, desde el ingreso de los proyectos de ley que permiten la implementación de la televisión digital, ha sido la de mantener la concentración del poder de las comunicaciones que hasta ahora nos reina.

No podemos pensar en un país desarrollado al 2030 con estos niveles de concentración. La ecuación no funciona.

3.- Avanzar a una sociedad de garantías y obligaciones

Claramente debemos establecer un límite de calidad de vida bajo el cual ninguna persona debe vivir. Debemos garantizar el acceso a ese límite. Sin embargo este límite, mirando el gran desafío de lograr ser un país desarrollado al 2030, ya no puede mantenerse en el nivel que hoy tenemos, donde los grados de garantía hacen referencia a los aspectos más básicos de la vida; la salud, la educación, la casa. Si al año 2030 aun hablamos sólo de estas garantías estaremos lejos aun de un verdadero desarrollo. En este sentido debemos trabajar nuevas líneas de acceso y garantía, centrando atención además en los aspectos culturales.

Una sociedad desarrollada es, además de aquella que ha logrado el equilibrio entre las garantías y las obligaciones sociales, aquella que ha aumentado su nivel cultural. Para esto necesitamos una política transversal que centre gran parte de su esfuerzo en el desarrollo cultural de la sociedad. Esto implica:

- Formar una mayor demanda cultural.

- Mejorar el acceso a la cultura.

- Fomentar la existencia y circulación de nuestras diversas expresiones culturales.

- Fomentar el trabajo de creadores

4.- Chile nodo y las mejores ciudades para vivir

Efectivamente es un desafío pendiente lograr que nuestras ciudades sean mejores, más amigables, más eficientes, más auto-sustentables. Esto implica, como propone el texto original un mayor grado de autonomía de las regiones, con participación de las gentes en las grandes tomas de decisiones.

Y esto implica además una gran revisión de las políticas formuladas hace poco pero con gran tendencia centralista. Un ejemplo claro es la inexistencia de una política nacional de cultura robusta y vinculante, que ciertamente será un eje central a la hora de pensar en mejores ciudades. No podemos dejar de lado la cultura en el desarrollo. Tampoco podemos pensar desde un país multicultural como el nuestro en una política que reparte recursos bajo la lógica de habitante por metro cuadrado. De ese modo solo lograremos mantener por un lado regiones con bajo nivel de inversión en cultura y otras que concentran los mayores recursos. No podemos pensar en que una sola política pueda implementarse desde Arica a Magallanes y Santiago de la misma manera.

Mejores ciudades serán sin duda aquellas que dejen ver su diversidad cultural, aquellas que ofrezcan más espacios culturales, aquellas que tengan también más creadores entre sus ciudadanos.

6.- Crecer quebrando la tendencia en la distribución de ingresos

Estamos claros que es fundamental re-pensar nuestra política tributaria. Esto no solo implica establecer tarifas tributarias diferenciadas según sea destinada a grandes empresarios o pequeños y medianos; inversiones extranjeras o nacionales. Es importante también establecer políticas tributarias sectoriales, que permitan un mayor desarrollo de algunas industrias emergentes pero importantes para el ejercicio económico del país, como las industrias creativas.

Actualmente el mundo de las industrias creativas funciona bajo grandes desequilibrios tributarios. Una inexistente política tributaria para el mundo del espectáculo, hace por ejemplo que pasen por nuestro país grandes espectáculos de música o circo, prácticamente sin dejar impuestos en Chile. Sin embargo a nivel regional, marcamos el record en altos precios en acceso a estos espectáculos.

Industrias creativas como la audiovisual requieren una política específica para lograr transformarse en una industria de servicios competitiva.

Es importante, como dice el texto original entregarle valor agregado a nuestras exportaciones y además fomentar la mayor existencia de exportaciones no tradicionales. En este sentido la cultura tiene mucho de hablar.

El mercado nacional es pequeño, lo que obliga a las industrias creativas a mirar hacia fuera y explorar otros mercados, con tal de intentar alcanzar algún grado de auto-sustentabilidad.

Fomentar la exportación de bienes y servicios culturales es una tarea urgente, hoy en manos únicamente del mercado.

Una mayor exportación de servicios culturales, tales como la implementación de comisiones fílmicas, entre otras, que ofrezcan nuestra geografía y nuestros profesionales, implicaría un crecimiento de gran envergadura para este sector emergente y determinante en el desarrollo del país


La cultura es un tema transversal, que cruza las ideologías políticas, las clases sociales, las creencias religiosas y forma parte esencial de la identidad de un pueblo. Como tal, no podemos permitir pensar nuestro país dejando de lado la posibilidad de pensar una idea cultural de nuestro país.

Santiago 21 de Marzo del 2011, a 19 años del anhelado desarrollo.

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