lunes, 26 de julio de 2010

José Domingo Cañas


El Domingo al medio día visité la Casa Memoria José Domingo Cañas. Los nombres de hombres y mujeres tallados en durmientes me invitaron a recorrer por unos instantes el horror vivido en ese lugar cuando fue una de las casas de tortura de la DINA.

Adentro me recibieron dos personas, ambos familiares de torturados en esa casa. Me mostraron el lugar, y me contaron su historia.

Escuché atentamente el ansioso relato que hicieron, tratando de explicarme el porqué de la importancia de ese lugar, de ese ejercicio a la memoria.

Al lado, una mesa de colegio llena de libros de autoedición que retratan los pasajes, los testimonios, los análisis de la historia.

Escuché un relato en primera persona, un relato proveniente de las víctimas.

Saliendo de allí me di cuenta que el relato de los derechos humanos, a lo menos en nuestro país, lo llevan únicamente las víctimas y es un relato contado desde el trauma de la vivencia.

Recordé una frase de una de las protagonistas de la última película de Patricio Guzmán “Nostalgia de la Luz”, que dice “nosotros: las victimas de derechos humanos somos la lepra del país”

Así lo hemos hecho, hemos transformado a los derechos humanos en un tema del que no nos queremos hacer cargo, cada cierto tiempo la historia presiona activando un juicio, pero no hemos sido capaces de darle a este tema, además de un espacio legal justo y digno, un espacio simbólico. Al Estado le ha bastado con la publicación de los Informes Valech y Retting, al país le ha bastado con dejarlo pendiente y no hablarlo.

Tenemos que lograr como sociedad darle otra mirada a este tema, no podemos dejar en manos de las víctimas el rescate de nuestra memoria, no podemos seguir callando y de ese modo alentando a aquellos que piensan que es mejor dar vuelta la página. Tenemos que darle mayor dignidad a este tema e instalarlo desde un discurso renovado y relatado por nosotros, los que no somos víctimas directas, pero si somos co-habitantes del mismo país, de la misma historia.

Tenemos que lograr renovar la mirada, actualizar el discurso y con fuerza ocupar nuestra historia como única posibilidad de construcción de un país digno y justo

Todos hemos colaborado a instalar el tema de los derechos humanos en un espacio estrecho, donde solo tiene cabida un proceso, un indulto, una identificación, un resultado de ADN, algunos aplicando el poder de manera explicita en marginarlos, otros guardando silencio y observando.

Estas víctimas son nuestras, son uno más entre todos nosotros, la verdadera lepra de la sociedad chilena es el olvido y la marginación.

3 comentarios:

  1. Son muchos los que deberián visitar esa casa, un ejercicio mínimo para no olvidar como sociedad tanta barbarie.

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  2. Me comprometo en este acto a visitar aquella casa, a hacer el mismo ejercicio de Tehani, a intentar los mismos diálogos.
    Tengo la certeza de que, además de enfrentar todo lo que ella encontró, estaré un poco más cerca de mí mismo.
    Pedro Staiger

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  3. Estimados,
    Esperamos puedan visitarnos más seguidos y participar de las actividades de Casa Memoria, es un espacio de reflexión, consciencia y de aprendizajes...
    http://casamemoria1367.blogspot.com/
    http://casamemoriajosedomingocanas.wordpress.com

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