
La discusión que plantea la re-construcción es interesante y muy compleja
Es una discusión llena de matices y sentidos que pueden a primera vista y a nivel superficial parecer opuestos. La tendencia en esta discusión debe encausarse hacia comprender que estamos frente a una situación llena de ángulos.
La re-construcción de Chile claramente implica una primera etapa de emergencia que tiene que ver con volver a abastecer los aspectos más prácticos y fundamentales. Un techo, un lugar donde dormir, una escuela donde reanudar las clases y un hospital donde volver a curar enfermos son claramente la prioridad inicial.
Sin embargo en forma paralela a esto, comienzan a surgir otras aristas de la re-construcción del país, que si postergamos no habremos nunca logrado el gran propósito de la re-construcción nacional.
Es en este espacio paralelo donde uno debe tener una mirada más allá de la contingencia del invierno que se nos viene encima. Debemos visualizar hacia donde nos llevarán los criterios de las decisiones de re-construcción.
Entonces surge el tema de la vivienda de emergencia v/s la vivienda definitiva, surge también el tema de trasladar fondos destinados a políticas culturales para la reconstrucción patrimonial.
La casa
El gobierno debe plantear con claridad un programa de re-construcción de largo aliento, con plazos fijos. Labor del Gobierno es la de diseñar un modelo social de financiamiento que permita no solo levantar miles de viviendas de emergencia, que por lo demás durarán a lo menos 2 años, sino que garantice la existencia de etapas de re-construcción. Una planificación que comienza con estas viviendas y termina en el momento en que esos habitantes tienen a lo menos las herramientas que les permitan integrarse a la sociedad de manera justa y equitativa. Debe el gobierno garantizar que no estamos fabricando una nueva clase social, la de los sobrevivientes del terremoto, destinados únicamente a ampliar sus viviendas de emergencia sin poder realmente salir del estado de emergencia.
Esta re-construcción implica una mirada diversa en la que en forma paralela se reconstruye el entorno cultural de esas personas.
La cultura.
Ha generado gran polémica la propuesta levantada por Nivia Palma en la que plantea simplemente que el 70% de los recursos de los fondos concursables de cultura se destinen a la reparación de los edificios patrimoniales.
La verdad es que la re-construcción no puede plantearse desde una mirada tan simple. Simplemente porque es un problema mucho más complejo. Hay algunos argumentos técnicos y otros político-culturales.
De los técnicos podemos decir por ejemplo:
- Los recursos de Cultura no representan mayor cosa en el marco del presupuesto de la Nación, por tanto es discutible si el 70% de una parte de este presupuesto (el de los fondos de cultura) signifiquen algo sustancial en la re-construcción.
- Chile es un país que mantiene una economía sólida. Es un país con poca y controlada deuda externa, es un país que ha logrado sortear la crisis de manera sana, por tanto es un país con arcas. Bajo esta premisa es pertinente revisar las posibilidades financieras, con tal de analizar si es posible la re-construcción patrimonial sin botar por el suelo las políticas culturales.
- Chile, a diferencia de otros países con los mismos niveles de desarrollo cobra impuestos muy bajos sobre la explotación de recursos naturales. El caso más emblemático es la extracción de cobre que realizan empresas pagando al Estado un bajo impuesto, sólo el 5%. Es pertinente entonces revisar la posibilidad de subir este impuesto con tal de colaborar en el financiamiento de la re-construcción.
- Si se trata de re-destinar recursos existen otras áreas como el gasto Militar . Es probable que si decidiéramos cancelar la compra de tanques o aviones y a cambio re-destinar esos recursos a la re-construcción pudiésemos hablar de un aporte sustancial, que por lo demás el país entero no resentiría. La verdad es que este país no crece por tener un tanque más y es probable que un tanque menos nadie lo resienta.
De los político-culturales:
La cultura tiene indudablemente una gran labor en la re-construcción. Y es pertinente dialogar y decidir cómo intervendrá el mundo de la cultura y la Institucionalidad cultural en este proceso.
Es necesario llevar a cabo una re-construcción que va mucho más lejos que el levantamiento de las Iglesias y las casas patronales. También se han caído los centros culturales, las juntas de vecinos, los centros abiertos los teatros y los cines, y con ellos se ha caído el acceso cultural que tenía esa población.
Es importante por tanto reestablecer el acceso cultural, implementar espacios que permitan los encuentros comunales, la vida colectiva y el acceso al arte y la cultura.
En este Sentido el Consejo de la Cultura y las Artes, debe en forma urgente abrir el debate en sus consejos (nacional y sectoriales) y generar pronto una propuesta, que por supuesto puede contemplar la re-destinación de ciertos recursos, pero por sobre todo debe implicar una política cultural de re-construcción.
Es tan terriblemente deficitario el presupuesto que tiene cultura que da entre pena y vergüenza imaginar re-destinar el 70% de los fondos concursables para la reconstrucción.
ResponderEliminarEste país, en su conjunto, no ha comprendido que la cultura es un artículo de primera necesidad, como el pan y los fideos, la leche y la carne.
Para ciertos sectores, la cultura es un bien que se paga. Una entrada a la ópera, una obra de teatro, la adquisición de un libro o de un disco es un gasto que aún en tiempos normales está absolutamente fuera del alcance de un amplio sector de la ciudadanía. En tiempos de catástrofe, ni hablar.
Me temo que el panorama cultural de los próximos años sea tan desolador como la playa de Constitución o el puerto de Talcahuano.
Sin embargo, en la necesidad, en la precariedad, en tiempos de desgracia, de marginación, persecución u opresión es históricamente cuando el ser humano se torna más creativo. También lo hemos visto aquí.Esperemos que estos tiempos difíciles sirvan para sembrar, para crear y desarrollar cultura que, en un próximo período ojalá cercano encuentre terreno fértil para crecer y subir el nivel que merece y necesita nuestra aporreada sociedad.